Alimentos que dejan de gustar
¿Os ha pasado que cosas que siempre le han gustado a vuestro peque, dejan de gustarle a los 5-6 años?
Cada vez se repite más en cenas y comidas el "esto no me gusta" en cosas que siempre había comido sin problema.
De entrada hay como dos caminos: "La comida no se tira, tienes que comértelo", o "Está adoptando criterio propio y lo respeto, o negocio".
¿Cómo lo gestionáis? Es temporal?
La información del consultorio es orientativa y no sustituye el consejo de un profesional. No constituye diagnóstico médico.
4 respuestas
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Sí, es bastante frecuente. Entre los **5 y 6 años** muchos niños empiezan a afirmar más su personalidad y sus preferencias, y eso también se refleja en la comida. No siempre significa que realmente haya dejado de gustarles un alimento; a veces están probando su capacidad para decidir, otras veces cambia su percepción del sabor o la textura, o simplemente pasan por una etapa.¿Te ha servido?Reportar2
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Es normal que, durante el desarrollo, algunos niños dejen de aceptar alimentos que antes comían con gusto. Esto suele ocurrir especialmente con verduras, frutas, legumbres o ciertos sabores nuevos, y forma parte de una etapa conocida como neofobia alimentaria. Lo recomendable es seguir ofreciendo esos alimentos sin obligar ni presionar, presentándolos de diferentes formas y dando ejemplo con una alimentación variada. Con paciencia y constancia, muchos niños vuelven a aceptarlos con el tiempo.¿Te ha servido?Reportar1
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Actualmente los pediatras ya dan información sobre la obesidad infantil y las pautas a seguir para evitar llegar a este problema social. También los centros están capacitados para dar un menú rico en proteínas, fibra y legumbres. Con lo cual las educadoras están y deberían estar capacitadas para dar de comer de una manera positiva. Esto también es un trabajo de las familias para conseguir que los niños no odien las verduras y frutas.¿Te ha servido?Reportar2
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🛠️ Cómo gestionarlo de forma muy sencilla
La clave es quitar presión a la mesa. Si hay peleas, el cerebro del niño asocia ese alimento con el estrés y el rechazo se vuelve permanente.
Aplica estas cuatro reglas sencillas en casa:
No obligues a comer ni a "limpiar el plato": Obligarles genera aversión psicológica. Si no quiere un alimento, retira el plato sin enfadarte y no ofrezcas alternativas (como galletas o yogures) hasta la siguiente comida.
Usa la "regla del alimento puente": No le des un plato lleno de lo que no le gusta. Ponle una cantidad muy pequeña (del tamaño de una nuez) al lado de su comida favorita. Deja que lo huela o lo toque aunque no lo trague.
Cambia la textura (No lo escondas): Si rechaza el brócoli hervido, pruébalo al horno tipo "chips" crujientes, o rallado dentro de una tortilla. No se trata de camuflarlo para engañarle, sino de ofrecer texturas más amables para su boca.
Involúcralos en la cocina: Un niño de 6 años se come mucho mejor una ensalada si él mismo ha lavado las lechugas o ha elegido los tomates en la frutería.
Esta etapa suele desaparecer por sí sola si se gestiona con paciencia y sin castigos.¿Te ha servido?Reportar0
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